Rehabilitación Integral de Cubierta Monasterio Tortosa

El Sistema Integral de Cubierta Onduline es la solución constructiva empleada en la Rehabilitación del Tejado del Monasterio de Santa Clara de Tortosa

 

El Sistema Integral Onduline® es una completa solución de cubierta ligera ideal para la rehabilitación de tejados. Con su aplicación se dota a la cubierta de un atractivo acabado estético interior, aislamiento, ventilación e impermeabilización. Se trata de un Sistema muy utilizado en la rehabilitación de tejados de edificios históricos como este, donde la exigencia de una solución muy duradera y con garantía es habitual.


La empresa multinacional Onduline®, líder en sistemas ligeros de impermeabilización y aislamiento para cubierta inclinada, ha participado en la rehabilitación del tejado del histórico Monasterio de Santa Clara de Tortosa con su completa solución de cubierta ligera: el Sistema Integral Onduline®.

 

 

El Convento de Clarisas se encuentra en el centro de la ciudad de Tortosa, dando nombre al barrio donde se sitúa. De estilo gótico, poco se sabe con certeza de su fundación, aunque se estima tuvo lugar a finales del siglo XII, en vida de la Santa de Asís. Sin duda, se trata de una de las primeras edificaciones de esta orden en Cataluña y la más antigua de Tortosa, construida a partir de la de Barcelona por Agnès de Peranda y Clara de Porta.

 

A partir de los restos de una antigua Iglesia Templaría aún existentes en el interior del Monasterio, la de San Miguel, surge la creencia de que las Clarisas lo ocuparon y se asentaron en el para con la ayuda de diversas donaciones y colaboraciones erigir el complejo monasterial.

 

El Convento de las Clarisas sirvió de refugio a esta y otras ordenes monásticas durante diferentes hechos bélicos como la Guerra de la Independencia y la Guerra Civil. Soportó importantes destrozos, e incluso incendios, que finalmente llevaron a la pérdida de una parte importante de sus inmuebles y de su archivo monástico.

 

A pesar de tratarse de un convento de clausura, hoy en día se encuentra abierto al público para su visita. Como piezas originales destacadas, el convento aún conserva dos alas originales, con arcos lobulados y trilobados, de su claustro de estilo gótico. En su interior, destacan las ruinas del antiguo edifico templario del cual se pueden observar los arcos que soportaban la cubierta.

 

 

El proyecto de rehabilitación de la cubierta del Monasterio ha sido dirigido por el arquitecto Enric Roig. Se ha tenido que optar por una actuación integral, incluyendo la estructura, debido a los importantes desperfectos derivados de las goteras y humedades que habían causado incluso algún derrumbamiento, obligando a cerrar el convento al público.

 

Las tareas de rehabilitación del tejado han sido ejecutadas por la empresa MERCAFUSTA de Amposta, especialista en estructuras de madera y carpintería, afectando a una superficie total de unos 250 m2 de cubierta rehabilitada con el Sistema Integral Onduline®.

 

Con esta solución de cubierta ligera, se dota rápidamente al tejado de un soporte muy resistente, y a la vez ligero, que aporta el acabado estético y el aislamiento térmico necesario para hacer más confortable el uso del espacio interior bajo cubierta. En cuanto a la protección frente a goteras y humedades, la impermeabilización queda totalmente resulta y asegurada gracias a las placas Onduline Bajo Teja, las cuales se fijan directamente sobre el panel sándwich ONDUTHERM, contribuyendo a la tan importante ventilación de cubierta.

 

 

 

Los trabajos de rehabilitación de cubierta han constado de diferentes fases:

 

En primer lugar, se ha procedido a la retirada de todos los elementos deteriorados del forjado de cubierta original, recuperado la mayor parte posible de la teja cerámica árabe para su reutilización. Se han reparado las 4 crujías que soportaban la estructura de la cubierta, manteniendo los muros originales para, a continuación, instalar las nuevas correas de madera que forman el entramado estructural que da soporte al panel sándwich de cubierta.

 

En una segunda fase, con el nuevo entramado estructural de madera instalado en la cubierta, se ha procedido a la colocación de los paneles sándwich ONDUTHERM, un panel sándwich de madera para cubiertas que corresponde al primer elemento del Sistema Integral de Cubierta Onduline. Los paneles sándwich ONDUTHERM desarrollan un papel fundamental en la solución, ya que, gracias a estos, se dota en un solo paso del soporte ligero de cubierta, el aislamiento térmico y acústico y el acabado estético interior del bajo cubierta.

 

 

Su instalación es muy rápida y sencilla; Los paneles sándwich ONDUTHERM se apoyan directamente sobre la estructura de cubierta, en este caso correas de madera laminada, fijándose mecánicamente con el tirafondo Onduline®. El encaje de los paneles sándwich ONDUTHERM se realiza mediante la unión macho-hembra presente en el aislamiento, que aporta la rotura de puente térmico, garantizando un aislamiento de calidad en la cubierta.

 

Los paneles sándwich ONDUTHERM conforman un soporte de cubierta transitable y resistente, facilitando la instalación de la impermeabilización bajo teja. En este proyecto, se ha instalado un espesor de aislante de 8 cm para cumplir con las exigencias técnicas de la zona, aunque los paneles sándwich ONDUTHERM se fabrican con aislamientos de hasta 20 cm de espesor.

 

 

La colocación de las placas Onduline® Bajo Teja DRS es realmente fácil y rápida, directamente sobre los paneles sándwich de cubierta ONDUTHERM. Además, gracias a su ligereza, en torno a 3 Kg/m2, y a su gran flexibilidad, la manipulación en obra e instalación es muy segura.

 

Las placas Onduline® Bajo Teja siempre se fijan mecánicamente, con la fijación adecuada en función del tipo de soporte. En este caso, se ha utilizado el tornillo universal Onduline®, una fijación muy cómoda para soportes de madera. Las placas Onduline® Bajo Teja se sujetan atravesándose por la parte alta de sus ondas, asegurando la estanqueidad del tejado.

El modelo de placa Onduline® Bajo Teja empleado en esta rehabilitación de cubierta ha sido el BT-50. Se trata de un modelo de placa multi-onda que ofrece una gran resistencia a cargas y que, a pesar de utilizarse habitualmente para la colocación de tejas con rastrel, resulta el modelo apropiado para la colocación de tejas árabes de anchos irregulares o grandes dimensiones, como en este caso.

 

Sin duda, se trata de una cuestión habitual en la rehabilitación de tejados históricos ya que la recuperación de las tejas originales es fundamental. Por ello, la utilización del Sistema Onduline® Bajo Teja DRS, que garantiza la total impermeabilización y ventilación del tejado durante 30 años, resulta una apuesta segura para este tipo de rehabilitaciones. 

 

 

Por último, una vez la impermeabilización del tejado está instalada sobre los paneles sándwich de cubierta, se procede a la colocación de la teja cerámica curva recuperada. Las tejas se colocan directamente sobre las placas Onduline® Bajo Teja BT-50, de forma tradicional con espuma de poliuretano y mortero. El acabado final es el de un tejado de estética tradicional, pero con la mayor garantía y prestaciones en lo que a impermeabilización y asilamiento de tejados se refiere.

 

 

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