Onduline® Bajo Teja protege de nuevo el patrimonio histórico-cultural Segoviano

El sistema Onduline® Bajo Teja es una solución definitiva contra las goteras que garantiza la impermeabilización y ventilación del tejado

La empresa multinacional Onduline®, líder en sistemas ligeros de impermeabilización y aislamiento para cubierta inclinada, protege una vez más el patrimonio Segoviano con su sistema Onduline® Bajo Teja. En esta ocasión, se trata de la Antigua Real Fábrica de Cristales de La Granja de San Ildefonso, actual Museo Tecnológico, Escuela y Documentación Histórica del Vidrio.


Se trata de uno de los edificios industriales más emblemáticos de Europa, declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Castilla y León, nacida y enmarcada dentro del reformismo borbónico dieciochesco, cuyo principal objetivo era reducir la masiva importación fomentando la industria nacional.  El principal objetivo de estas manufacturas era abastecer de objetos suntuarios los Palacios y residencias reales de forma que pudiera emularse el lujo de los Palacios de la Corte europea sin necesidad de recurrir a costosas importaciones.

 

 

En esta prestigiosa manufactura se dieron cita los avances tecnológicos y artísticos más relevantes y ambiciosos de toda la Europa ilustrada, se utilizaron máquinas hidráulicas accionadas por grandes norias giratorias que daban movimiento a telares de pulidores y raspadores para desbastar las lunas de vidrio, máquinas que agilizaban los acabados de las piezas, ajustando tapones, quitando puntiles o realizando roscas; es decir, una verdadera tecnología punta, a la altura de los países vidrieros más avanzados del momento.

Este emblemático proyecto de rehabilitación ha sido dirigido por el equipo de MVega Arquitectos, bajo las ordenes de Manuel Vega Uyá y María Lamela Martín. Las tareas de rehabilitación de la cubierta han sido llevadas a cabo por TRAGSA y la empresa especialista en tejados: SOTECUR, instaladores oficiales de Cerámica Verea, afectando a una superficie total de aproximadamente 12000 m2 en la cuales se han acometido diferentes trabajos por zonas, impermeabilizando, eso sí, toda la cubierta con el sistema Onduline® Bajo Teja.

 

La estructura original de la cubierta del edificio estaba formada por un entramado de madera sobre el cual formaba soporte un tablero aglomerado hidrófugo, en alguna zona con planchón de aislamiento. El tejado, que contaba con teja cerámica curva instalada a la segoviana, sistema particular de la zona donde las tejas se colocan del revés, contaba a modo de material de agarre con una capa de compresión excesiva y una instalación deficiente de la impermeabilización.

 

Las patologías eran evidentes: goteras y filtraciones habían provocado humedades, deteriorando soporte y estructura, motivo por el cual se precisaba de una solución con garantías como Onduline® Bajo Teja, una solución ideal para la rehabilitación de tejados ya que aporta, con una gran ligereza (3 Kg/m2), una garantía total contra goteras, filtraciones y humedades.

 

 

 

Las tareas de rehabilitación de la cubierta se han realizado por fases, dado el gran tamaño de esta, y las diferentes soluciones que requería cada zona. En general, se ha retirado toda la teja curva, capa de compresión e impermeabilización existente, saneando soporte y estructura, o sustituyendo, donde ha sido preciso, el tablero aglomerado hidrófugo y aislamiento por un panel sándwich de madera.

 

En todas las zonas rehabilitadas, el orden de trabajo ha sido el mismo, retirar elementos deteriorados, sustitución o saneado de estructura, elemento de soporte y aislamiento e impermeabilización con Onduline® Bajo Teja. Una de las ventajas que aporta el sistema Onduline® Bajo Teja a la hora de trabajar en cubierta es que precisamente su rápida instalación permite acometer los trabajos por fases, ya que una vez instaladas las placas sobre el soporte o el aislamiento, este queda totalmente protegido a la intemperie evitando que se moje y deteriore, permitiendo replantear y colocar las tejas cómodamente.

 

 

 

Además, la combinación de la situación geográfica de La Granja con la fecha de actuación, en pleno invierno, ha conllevado a que debido a las intensas nevadas de la zona las labores se hayan tenido que llegar incluso a suspender, pudiendo haber afectado al tejado de haber quedado desprotegido.

 

Para esta cubierta el modelo Onduline® Bajo Teja instalado ha sido el BT-150 PLUS. Se trata de una placa muy resistente, totalmente pisable y flexible, siendo su instalación más fácil y segura. Por su ligereza y versatilidad es especialmente apropiada para proyectos de rehabilitación de tejados con cubiertas que no pueden alterarse y, de este modo, se logra conservar la estética original.

 

En este caso, la teja escogida  ha sido una teja curva VEREA, instalada directamente sobre las placas Onduline® Bajo Teja mediante gancho y espuma, sistema certificado por Cerámica Verea, y homologado bajo de los más estrictos procedimientos para este tipo de sistemas: El Documento de Idoneidad Técnica Euripeo (DITE). Con esta solución de cubierta se consigue un tejado ligero y ventilado gracias a la instalación de las placas Onduline® Bajo teja y a la colocación de las tejas en seco, eliminando el mortero, alargando así la vida de la cubierta y garantizando unas altas prestaciones durante muchos años.